Combate de San Carlos (Parte 3)

Los acontecimientos vividos en la altura 234

El estado general de la tropa era bueno porque había hecho una buena preparación antes de salir de San Carlos; bien comidos, descansados e higienizados y habían mantenido el estado físico y espiritual cada vez que la situación lo permitía. Ello era muy importante por cuanto en la altura 234 el racionamiento estaba restringido a una ración de combate por hombre y un refuerzo centralizado que debía durar 3 días.

Las baterías de los equipos de comunicaciones portátiles tenían la carga efectuada el día 18 en San Carlos, por lo cual las emisiones estaban restringidas a informes ordenados para ahorrar energía. Además, en esos días fríos y húmedos pasados a la intemperie, las baterías se conservaban con el calor del cuerpo de los operadores de radio.

Hasta el 21 de mayo, el personal se fue adaptando a las condiciones del lugar, no hubo mayores novedades en la zona de emboscada y el control diurno sobre las avenidas de aproximación se realizaba adelantando puestos observatorios. Los movimientos para recorrer las posiciones y practicar el repliegue hacia los puntos de reunión convenidos se realizaban durante las noches que eran oscuras y completamente cerradas.

Ese día a las 21.30 hs, la noche se presentaba helada y con poca visibilidad, no se veía más allá de los 2 metros. Un puesto de escucha y seguridad adelantado en el sector de la playa, informó sobre ruidos en el canal. De repente pudieron oírse conversaciones en inglés y señales acústicas que provenían desde la punta del estrecho, al parecer se trataba de buques que penetraban en dirección norte a sur. Verificado dicho informe se constató el ingreso de varias embarcaciones navegando en forma sigilosa y con las luces apagadas con intensiones de desembarcar en San Carlos u otro lugar del estrecho, como se preveía.

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El Sarg Colque, capturado en los combates de la Sec GATO en San Carlos.

Los 2 morteros que estaban a órdenes del Sarg Colque y los 2 cañones antitanques de 105 mm del Cbo Torres y el Cbo Godoy cubrían el sector de retaguardia. El jefe de la fracción intentó comunicarse con el Tte 1ª Esteban para informarle la novedad pero la señal de la radio TRC 300 no era recibida, por lo que ordenó al soldado Freire subir a un promontorio desde donde fuera posible establecer la comunicación, simultáneamente se impartieron órdenes de apresto para la inminente apertura del fuego.

Freire informó que podía escuchar al Tte 1º Esteban que estaba en San Carlos pero que éste no recibía su mensaje, probablemente debido a que las baterías de la radio tenían muy poca carga después de 3 días de frío y humedad. Transcurrieron aproximadamente 2 horas hasta que el Subt Reyes apreció por algunas luces indebidas en cubierta y la nitidez de algunas conversaciones que los buques debían estar navegando por el centro del canal al alcance de las armas. La flota continuaba sigilosa y al parecer no había detectado la posición argentina. En consecuencia se abrió el fuego con los morteros empleando proyectiles de iluminación, con la intención de determinar la ubicación exacta de los buques y poder usar los cañones con eficacia. Los proyectiles fueron disparados pero no se armaron para iluminar, cayeron al mar perdiendo la sorpresa pretendida; a partir de allí continuaron tirando en ráfaga sobre los blancos en la localización apreciada. Sin medios de visión nocturna para corregir la puntería y debido a la nula visibilidad se esperó para abrir el fuego con los cañones sin retroceso que se mantenían apuntados a lugares precisos del canal con la finalidad de no delatar la posición por la deflagración propia del disparo.

Freire desde su puesto de comunicaciones comenzó a recibir fuego naval, era evidente que estaba siendo radiolocalizado; este fuego no afectaba el sector de las piezas por lo que podía continuarse con el tiro. El soldado se reintegró al grueso de la fracción ante la imposibilidad de entablar el contacto radioeléctrico con la base en San Carlos. En ese momento, se estimó que el jefe del EC Güemes estaría alertado por el ruido de las explosiones y en consecuencia, el Subt Reyes debía cumplir las coordinaciones efectuadas días atrás.

El intenso fuego naval fue logrando eficacia con la ayuda de observadores que no pudieron ser localizados. Mientras tanto el tiro de morteros propio continuaba sin poder ser corregido. Desde las 23.30 hs comenzó el fuego que se extendió hasta las 02.00 hs aproximadamente, siguieron varios cambios de posición hasta agotar la munición de morteros. A partir de allí la reacción enemiga fue más intensa.

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La fracción, convencida que había cumplido con la misión de alertar a nuestras fuerzas y emboscar a los ingleses, inició los preparativos para el repliegue. Todos habían practicado el procedimiento que se cumplió con precisión a las 03.00 hs, en completa oscuridad, desde el punto de reunión de la sección comenzó el desplazamiento por una senda jalonada que llevó a los hombres fuera de la zona de posiciones. Esta marcha inicial significó salir de la zona batida por la artillería naval británica para evitar el efecto de los proyectiles que caían a metros de la columna, que en algunos casos penetraban en el suelo blando sin explotar, produciendo un ruido a succión que generaba rumores de agradecimiento entre los que se arrastraban como lombrices. La sección salió de la zona con algunos heridos leves por esquirlas que podían seguir la marcha sin mayores problemas.

La marcha de repliegue se organizó con una punta integrada por el Sarg Colque y el soldado Bergero y un equipo de seguridad posterior con el Cbo Godoy y el soldado Moyano. Se destacó un grupo de seguridad al flanco derecho de la dirección de avance y una columna hacia la izquierda más al norte integrada por el grupo piezas.

A poco de iniciar la marcha comenzaron a recibir fuego rasante desde el flanco izquierdo proveniente de patrullas desembarcadas (SBS). Eran 3 o 4 ametralladoras y algunos fusiles automáticos que desde unos 250 metros, disparaban con munición común y trazante en ráfagas certeras, merced a sus miras de visión nocturna, que mantenían aferrada a la sección en repliegue.

La columna del grupo piezas fue la más castigada por el fuego, tenía 2 heridos de bala no graves pero que no podían desplazarse; se les ordenó atenderlos y permanecer en el lugar. Simultáneamente, se impartió la orden al Cbo Godoy para que apoyara por el fuego el movimiento que realizó el Subt Reyes con Colque, Freire, Velásquez, con una ametralladora y Bergero, con un FAP, para neutralizar desde una mejor posición a los atacantes; pudiendo desprenderse y alcanzar una posición favorable para batir sus posiciones. La maniobra dio resultado y al cabo de unos 20 minutos se tomó contacto con Godoy y 8 soldados, el resto no podía avanzar y se habían quedado con los heridos. Eran casi las 05.30 hs y aún no había amanecido.

Aún bajo fuego de artillería naval, el Sarg Colque y el soldado Bergero exploraron la elevación que estaba en la dirección por donde se había previsto la evasión. Mientras se esperaba la reunión con el resto del grupo piezas. En esas circunstancias, se produjo otro herido en la base de fuego que dirigía Godoy, por lo cual el Cbo Torres quedó con los heridos y se ordenó al resto aprovechar el fuego propio para continuar, sin embargo la confusión del combate y la noche cerrada ocasionaron la separación de la fracción. El soldado Bergero se reintegró a la base de fuego pero el Sarg Colque nunca regresó, después se supo que había perdido el conocimiento alcanzado por una explosión y había sido tomado prisionero.

Durante todo el ataque terrestre británico, un vocero mediante un megáfono intimaba a la rendición en perfecto castellano identificándose como parte de un batallón que había desembarcado y que había rodeado a la propia tropa. Esta acción psicológica generó en todos los hombres un efecto contrario ya que aumentó el deseo de desprenderse y poder reunirse con el grueso de las fuerzas en San Carlos.

Solo 11 hombres de los 21 que ocuparon originariamente la altura 234 lograron evadirse empleando una senda alternativa a la prevista. Al romper el cerco, se sabía que había 4 heridos con el Cbo Torres esperando a 1000 metros de dicha altura, que los 2 suboficiales y 2 soldados no pudieron seguir al Cbo Godoy y se reunirían con los heridos y del Sarg Colque que había desaparecido en acción. Ese mismo día los heridos y desaparecidos fueron capturados y atendidos como verdaderos prisioneros de guerra.

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Integrantes de la Inteligencia británica inspeccionan el equipo abandonado por el EC Güemes en su repliegue de San Carlos.

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5 respuestas a Combate de San Carlos (Parte 3)

  1. CESAR ANTONIO LEMOS dijo:

    EMOTIVO HEROICO DE LOS VETERANOS ARGENTINO

  2. J C D dijo:

    Desde el 16 de Julio 2015 el Sarg Ay COLQUE (Gato) forma en las filas del Ejercito de DIOS. Que el Señor le de el descanso eterno y brille para él la Luz que no tiene fin…..y se fue como se van los héroes…en silencio y olvidado…Recuerdo que se enojaba mucho cuando le deseaban suerte y decía: “la suerte es el dios de los idiotas changuito…los cristianos nos valemos de la misericordia de DIOS, que DIOS y la Virgen te acompañen siempre…”

  3. AHORA SOLO NOS QUEDA EL RECUERDO,UN VACIO…JAMAS QUISO CONTARNOS LO Q VIVIA , HOY LO SE GRACIAS A UDS…VIVA DIOS Y LA PATRIA CARAJO!!!!!!!!!!!!!!

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